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martes, 30 de noviembre de 2010

Iniciativas interesantes

Las redes sociales cumplen varios papeles importantes en la actualidad, eso está claro, pero quisiéramos comentar cómo a través de éstas es posible conocer nuevas iniciativas enfocadas en la Educación que bien vale la pena resaltar.

Por medio de Twitter, la red de microblogging más famosa del mundo y que ha pegado fuerte en nuestro país, nos hemos enterado de la existencia de Educar Personas, cuando comenzó a "seguir" nuestros comentarios en dicha red (tenemos más de 340 seguidores).

Este es un proyecto creado por educadores, destinado a discutir sobre Educación, pero por sus propios actores, aunque no excluyen otras miradas y propuestas al tema de la calidad de la educación. Pretenden transformarse en un movimiento social -tipo Educación 2020- con la premisa fundamental -y que a veces perdemos de vista- de que el objetivo último de la educación es el desarrollo integral de las personas.

Felicitamos y aplaudimos esta iniciativa y tantas otras más (como por ejemplo: Enseña Chile, Educación2020, EligeEducar) que buscan aportar para un mismo fin: mejorar la educación en Chile.

jueves, 22 de abril de 2010

Crisis total en la educación chilena

No es nada nuevo, pero igual impacta. Ayer asistí al Seminario "Reconstrucción inteligente" organizado por Sofofa, muy interesante y con expositores de alto nivel, como el Ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine y Hernán Büchi, quienes analizaron el Plan de Reconstrucción del Gobierno, y otros igual de importantes, que se avocaron a sus áreas de especialidad, entre las que estuvo la Educación, la que nos interesa en este momento.

La expositora -muy clara y de gran calidad y sapiensa- nos recordó que el terremoto más serio y profundo que enfrenta el área es la crisis casi terminal de la calidad de la educación. La doctora e investigadora de la Universidad del Desarrollo, M. Francisca Dussaillant, entregó una serie de datos y sus respectivos análisis los que -aunque la mayoría los conocía- dimensionan el deterioro de la calidad educacional del país y cómo se ha ido quedando rezagado respecto de otros países con iguales o peores condiciones socioeconómicas que el nuestro.

Sin entrar en detalle, les expondré algunas cifras para que dimensionen la crisis de que hablo:

Antes, esbozar un primer diagnóstico que revela tres puntos sumamente importantes: 1) una educación altamente deficiente según parámetros internacionales, 2) un desconocimiento ciudadano (y de los padres) total respecto de la deficiente calidad de la educación, y 3) Cuerpo docente demuestra poco manejo de contenidos y falta de incentivos respecto de su desempeño.

En relación con mediciones internacionales:
  • (PISA 2006): El 90% de los estudiantes chilenos tiene puntajes inferiores al promedio de países como Canadá, Finlandia, Corea, Suiza, Hong-Kon en logros relacionados con Matemática, para alumnos de 15 años.
  • (TIMSS 2003): El 95% de los estudiantes chilenos de 8° básico en Matemática tiene puntajes que son inferiores al promedio de Bélgica, Holanda, Hungría, Japón, Canadá y que caen dentro del cuarto inferior de Corea y Singapur.
  • (TEDSM sobre calidad del profesorado): Conocimiento disciplinario de profesores de matemáticas es inferior al de Botswana, Filipinas, Polonia y Omán, entre otros. En el primer ciclo, sólo contestan correctamente el 40,2% de las preguntas de geometría y sólo el 19,1% de álgebra.

Queda claro que el terremoto reveló no sólo la pobreza y precariedad de las construcciones de escuelas públicas de las zonas más afectadas, sino que también nos hizo ver el tremendo terremoto que nos ha asolado por años y que tiene a la calidad de la educación chilena por los suelos y con pronóstico reservado.

viernes, 20 de noviembre de 2009

La cultura escolar responsable del fracaso

Ya en los ochenta existía entre los expertos una clara certeza sobre los resultados del sistema escolar. La evidencia, siempre asociada a los más pobres, reconocía problemas de deserción escolar, repitencia y bajos rendimientos. Por entonces, además de la acción de variables de carácter estructural, que las más de las veces venía a confirmar una tendencia irrefrenable a la reproducción de las desigualdades; desde un prisma centrado en los procesos al interior de los contextos escolares, aparecía con fuerza la necesidad de reconocer los factores constitutivos de la cultura escolar.

Era posible reconocer la comparecencia de una serie de actores y, con ellos, de la dinámica de una serie de procesos que vendrían, en los marcos institucionales a configurar algunos significados primordiales como espacio de un mutuo reconocimiento: Así es posible entender el ejercicio de la autoridad en las escuelas y el ceremonial disciplinario como el principal atributo del orden. Por cierto la ratificación de las jerarquías vendrían a reducir el campo, en lo que atañe al saber, de un ejercicio más democrático y deliberativo; las rigideces se expresan también en las reacciones de complicidad, en que muchas veces el juego de los acuerdos tácitos entre profesores y alumnos vendrían a construir unas ciertas claúsulas de mutuo entendimiento por fuera de la regla, y en reemplazo de los criterios de exigencia y rigor. Son estos modos, y otros tantos, los que han generado una cierta opacidad en las relaciones al interior de las escuelas.

Esta cultura del fracaso, es por cierto reversible, pero no tiene que ver su reconversión con señalar a los responsables y acusarlos de una cierta perversidad.

Se trata entre otras cosas de abrir las conversaciones en la escuela. Efectivamente, muchas de estas, las más habituales, se encuentran desgastadas, agotadas en sus significantes y sólo son útiles para comunicar lo ya sabido o bien para evadir la interpelación de los otros.

Construir una nueva cultura escolar apunta al ejercicio de validar la verdad de cada uno de los actores, como primer diagnóstico, anterior a las metas y propósitos, antes que estas se vuelvan meras declaraciones y o exigencias sin la suficiente adhesión.

Para esto ya no es posible el encubrimiento, por ejemplo, de aquellos que instruyen a los alumnos de menos rendimiento para ausentarse de ciertas pruebas.

También es el momento propicio para formularse renovadas preguntas, aquellas que puedan encontrar respuesta efectiva en la existencia de los sujetos en la escuela. La cultura por de pronto se escribe desde estas verdades y en función del reconocimiento de la reciprocidad.

Es este un ejercicio que tienen que implementar aquellas comunidades que sí expresan la necesidad de renovar sus prácticas. Es ésta la mejor inversión que puedan decidir.

Hernán Medina R.
Sociólogo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Deuda histórica y calidad de la educación

Ha sido una de las noticias más importantes de los últimos días. La llamada Deuda Histórica que eventualmente tendría el Estado chileno con los profesores ha salido otra vez a colación y ante la negativa del Gobierno a pagarla -incluso no la reconoce como tal, según consta en documentos oficiales y así lo señala por lo demás el Ministerio del ramo- el gremio de profesores ha llamado a un Paro Nacional de carácter indefinido a contar de este viernes 23 de octubre.

Cada uno puede tener su opinión sobre el tema. El documento o minuta sobre el tema es bastante esclarecedor sobre el origen de la supuesta deuda y da luces sobre los fallos y dictámenes de tribunales y Contraloría que señalan que no existe como tal. Puede ser discutible su legalidad. Se puede hablar quizás de "deuda moral", pero lo que sí es claro es que este tema debe ser discutido en un contexto mucho más amplio, que abarque la calidad de la educación, el estatuto docente, la acreditación, la carrera docente y las evaluaciones de los profesionales, al menos, para que no se convierta en otra estéril disputa que no conduzca a nada. Hay que mejorar la educación de una vez por todas y empezar ya, pues la tarea es muy pero muy ardua y pesada.

Por lo mismo, la amenaza de Paro es simplemente inaceptable, no corresponde, no se justifica bajo ningún punto de visto, toda vez que el gremio pretende sólo conversar de la eventual deuda, sin tocar los temas de fondo, donde la calidad de educación ya no puede esperar. Los invito a revisar la entrevista que CNN le hizo ayer a Mario Waissbluth, académico de Ingeniería Industrial de la U. de Chile y fundador y coordinador general de Educación 2020, donde se explaya sobre estos temas y el nivel de la educación del país. Muy recomendable, para hacerse una idea del estado tan lamentable de la educación chilena. ¿El Colegio de Profesores toma nota de la baja calidad de la enseñanza? ¿No hay una deuda moral hacia el país por ello?